Invierno


1
un súbito paisaje
de oro y plata,
pintó a lo lejos,
el horizonte en marcha,
cascadas de llovizna blanca
rociaron el camino,
solitario en calma,

2
un viejo sol errante,
emigró sus madrugadas
las aves a lo lejos,
se alzaban en bandadas.

3
entre dos turbias pupilas,
descansaba una mirada
unicornios y corceles,
en mi pecho galopaban.

4
ningún dios fue tan siniestro,
-ni Hades en su infierno-
¡oh quietud desesperada!
como aquella tempestad,
de un mar sin marejada.

5
ningún dios fue tan valiente
-ni Poseidón con su tridente-
como aquella mi dócil alma
que sosegó muy hábilmente
sus dos inquietas alas.

6
un súbito silencio
de tardes y mañanas,
prolongó aquella,
estadía en marcha
...y la eterna ninfa
abrió la puerta
de su cuna blanca,
para que naciera entonces
¡la diosa de la infancia!



©Miriam Ramos Ramos
-LaDiosa de Palabras-
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Mis Poemas - Miriam Ramos