I
Era un sol en su rutina,
con sus rayos luminosos
que en el cielo se expandía.

Era un sol
muy atrayente
con sus llamas
encendidas,
que miraba desde lejos
el paisaje de rutina.

Era un sol
que iluminaba,
los pasajes de la vida,
-laberintos disecados-
sombras que fluían-

Era un sol
muy distinguido
regalando su sonrisa,
una claridad celeste
de auras divertidas.

Una cósmica secuencia,
¡a plena luz del dٌía!
todas las esferas
su clara luz vertían.


II
El universo estaba
abierto ante mi vista,
un claro firmamento
de estrellas relucían.

Y el sol estuvo atento
cada minuto ardía,
cada segundo era,
ardiente y sin medida.

No se asomó un misterio,
la sombra se invertía,
el sol allí en su trono
sus rayos repartía.

La idea se hizo clara,
tan clara como el día,
el sol iluminó
el verso que nacía.

El mismo sol de siglos
girando en su rutina,
ardiente y luminoso
¡restaurándonos la vida!

Era un sol en su rutina,
con sus rayos luminosos,
que en el cielo se expandía.

autor:  Miriam Ramos
POEMA:  CLARIDAD
Counter
Home / About / Banners / Menu / Mapa
Mis Poemas - Miriam Ramos